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01 julio 2008

Fábula de los tres hermanos

Navegando y navegando por la vastedad de la Red, encontré esta canción de Silvio Rodriguez. Al escucharla me sorprendió -cabe mencionar que nunca fuí un fiel seguidor de este trovador cubano- el contenido; los tres hermanos buscaron a su manera, cada uno influenciado por su edad y experiencia; y debido a ello enfocaron sus miradas y destino final.
Pero ese rápido análisis no me convenció. Algo me quedaba en el tintero y que el momento, la hora y el interés en otro destino de mi búsqueda no me dejaban apreciar. No soy un analista nato.Generalmente debo re-leer varias veces una idea para acercarme a su verdad.
En una nueva sacudida de interés un nuevo googleo y encuentro a Diana Rodríguez, una bibliotecaria pampeana, que en su espacio hace referencia al tema diciendo "Una poética manera de hacernos reflexionar sobre la necesidad de contar en todo momento con la mejor y más adecuada información"
Y ese comentario era el pedazo de idea que me estaba faltando.





FABULA DE LOS TRES HERMANOS (Silvio Rodriguez)
De tres hermanos, el más grande se fue por la vereda a descubrir y a fundar.
Y para nunca equivocarse o errar, iba despierto y bien atento a cuanto iba a pisar.
De tanto en esa posición caminar, más nunca el cuello se le enderezó.
Y anduvo esclavo ya de la precaución, y se hizo viejo queriendo ir lejos con su corta visión.
Eh, eh, eh, eh, eh, eh, ojo que no mira más allá no ayuda al pie.
Uh, uh, uh, uh, uh, uh, óyeme esto y dime, dime lo que piensas tu.
De tres hermanos, el del medio se fue por la vereda a descubrir y a fundar.
Y para nunca equivocarse o errar, iba despierto y bien atento al horizonte igual.
Pero este chico listo no podía ver la piedra, el hoyo que vencía a su pie.
Y revolcado siempre se la pasó, y se hizo viejo queriendo ir lejos, a donde no llegó.
Eh, eh, eh, eh, eh, eh, ojo que no mira más acá tampoco fue.
Uh, uh, uh, uh, uh, uh, óyeme esto y dime, dime como miras tú.
De tres hermanos, el pequeño partió por la vereda a descubrir y a fundar.
Y para nunca equivocarse o errar, una pupila llevaba arriba y la otra en el andar.
Y caminó vereda adentro el que más, ojo en camino y ojo en lo porvenir.
Y cuando vino el tiempo de resumir, ya su mirada estaba extraviada entre el estar y el ir.
Eh, eh, eh, eh, eh, eh, ojo puesto en todo ya ni sabe lo que ve.
Uh, uh, uh, uh, uh, uh, óyeme esto y dime, dime lo que piensas tú.
No sé lo que piensas tú !!! Tal vez haya muchos análisis, pero el de Diana me conformó.
Un niño informado será un niño que mirá al pisar, más tarde mirará atento y de adulto sabrá mirar a lo lejos.
Y esa es la transición lógica que los nuevos medios deben propiciar.

24 abril 2008

Googlemanía: el adiós a la bibliotecas

Google para esto, Google para aquello...todo es Google; parace que nada somos sin Google.
Y es la verdad.
El buscador se ha convertido en la brújula que nos permite recorrer el vasto e impredecible espacio de la información.

Haciendo memoria, cuando adolescente y aún años más atrás también, a falta de textos proporcionados por maestros y profesores o la falta del vicio generado por "Anteojito", "Billiken" (se acuerdan de estas revistas!!!) y otras, era inevitable nuestro paso por las bibliotecas, espacios grandes o chicos pero siempre dominados por el silencio absoluto y la contemplación al libro.

Hoy ya me he olvidado de que esos lugares existen aún cuando sé donde están.
Y no me pasa a mi solamente, que me inicié a la vida del conocimiento a través de libros, revistas y todo aquel material escrito en hojas que permitía complementar mi aprendizaje. Le sucede a todas las personas que estan en condiciones de poder frecuentar, aunque sea esporádicamente, una computadora conectada a Internet.

La transformación del átomo en bit generó esta nueva manera de desenvolvernos, mal o bien, en la exploración de un espacio sobre-informado, en donde no existen las claves para llegar en principio a donde pretendemos porque muchas veces, en nuestra Google-dependencia, ocurre que no es tan importante lo que buscamos como lo que llegamos a encontrar. Para discutir..no?

Suelo recibir en mi email noticias provenientes de distintos ámbitos ocupados en las NTIC's y en uno de ellos, Octeto, canal digital de Tecnología Educativa de la Universitat Jaume I de Castelló, se hace mención bajo el título "La «Generación Google» es un mito, según el JISC" a un estudio para tratar de "descubrir si las nuevas tecnologías habían creado nuevos modos de buscar información, además de poner en relación estas prácticas con la función de las bibliotecas y los bibliotecarios en la alfabetización digital (e informacional) de los estudiantes actuales"

El encargo del JISC (Joint Information Systems Committee) y la British Library a un grupo de investigadores pertenecientes a la Universidad de Londres, concluye, a través de un "análisis pormenorizado de registros de acceso a servicios web dirigidos a la comunidad educativa del Reino Unido, apenas encuentra rasgos que distingan los hábitos informacionales (entiéndasé: hábitos de búsqueda de información ) de los más jóvenes frente a los mayores".

A mi parecer, creo que el título de la noticia está totalmente desacertado; tal vez habría que indagar la realidad inglesa para estar conforme con ese titular porque, si bien no he podido acceder al informe original, no es desconocido por nadie que todo el mundo utiliza buscadores (de Internet) y no las bibliotecas y para más, la «Generación Google» existe, afianzada y en alza.

Tal vez lo que habría que analizar y estudiar es sí esta «Generación Google» es efectiva en sus búsquedas y si los criterios que se emplean en esas búsquedas son correctos o directamente no existen según las distintas edades.

 

**Desenho: Mamanunes Templates **Inspiração:Ipietoon's **Imagem digital: Kazuhiko Nakamura